El Tribunal Supremo ha admitido a trámite la impugnación de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y la suspensión cautelar del Real Decreto de Troncalidad. José María Miró, presidente de la Seimc, ha insistido en que "el Real Decreto de Troncalidad socava de manera definitiva la formación de los especialistas microbiólogos e infectólogos y nos conduce a un escenario de mediocridad formativa que, irremisiblemente, "nos dejará indefensos como país ante próximas crisis sanitarias como la recientemente vivida con el ébola". Es por ello que, la SEIMC optó por recurrir al Tribunal Supremo, con la idea de que "cuanto más dejemos avanzar la implantación de esta norma más graves serán los prejuicios para la población española a nivel sanitario y económico".
La realidad actual del colectivo de los Médicos Internos Residentes, sus inquietudes a la hora de enfrentarse a la práctica médica hospitalaria, el recorrido a lo largo de los cinco años de formación especializada y su posterior futuro ante la situación de crisis que lleva a muchos de ellos al paro, es lo que refleja la película MIR.


Esta difícil situación de un colectivo que, desde el año 78 en que se implantó en España la formación especializada para los médicos ha sido un referente internacional de excelencia, desarrollado de la mano del Dr. José Manuel Solla y bajo la dirección de Gonzalo G. Palmeiro, ambos con experiencia en proyectos audiovisuales de la corporación.
La película MIR describe las condiciones de trabajo a las que se enfrentan dos Médicos Residentes de primer y tercer año y un Médico Adjunto tras su primer año de experiencia; es decir, desde que afrontan su formación práctica y todos los retos de los cinco años de práctica médica hasta que terminan, cuando, ante la falta de garantías de acceso a una plaza, tienen que decidir entre la re-especialización o la emigración a otros países.